Cavas

Cava es una denominación de origen de España de vinos espumosos elaborados por el procedimiento tradicional. La zona que engloba la denominación de origen, llamada Zona del Cava, entiende esencialmente la región catalana del Penedés (provincias de Barna y Tarragona). Allá San Sadurní de Noya es el centro de producción más esencial y sede del consejo regulador. El cava asimismo se realiza en otros puntos de España. Leer Más

El Consejo Regulador del Cava determina como Zona del Cava a la formada por un total de ciento cincuenta y nueve ayuntamientos de las provin­cias de Barna, Tarragona, La Rioja, Lérida, Girona, Álava, Zaragoza, Navarra, Badajoz y Valencia, que en su con­junto configuran la zona de producción acotada del Cava.

Historia

Conforme consta en el libro De l’aiguardent al cava de Josep Colomé Ferrer editado, con la cooperación de la Generalidad de Cataluña y el Consejo Regulador del Cava, por El tres de vuit: lo que el día de hoy tiene por nombre «cava» se empezó a generar desde las investigaciones de Luis Justo Villanueva en el Instituto Agrícola Catalán de San Isidro que defendió el procedimiento champañés (méthode champenoise). Los primeros productores fueron Francesc Gil y Domènec Soberano, de Reus, que en mil ochocientos sesenta y ocho lo presentaron en la Exposición Universal de la ciudad de París. En un inicio se generaba con exactamente las mismas variedades francesas que usa el Champagne.

En mil ochocientos ochenta y siete llegó la plaga de la filoxera al Penedés, arruinando los cultivos de uva. Esto acarreó una renovación de las variedades usadas, con la introducción de cepas blancas de calidad autóctonas, en substitución de variedades negras. Esta substitución facilitó el desarrollo del cava en tanto que adquirió personalidad propia.

En mil novecientos setenta y dos, frente al enfrentamiento con Francia por la denominación protegida champán, se formó el Consejo Regulador de los Vinos Espumosos, que aprobó la denominación de «cava» para nombrar al espumoso de España, zanjando la disputa y respaldando y revalorizando el nombre común empleado en la zona para este vino, llamado «vino de cava».
Procedimiento tradicional

El procedimiento tradicional de preparación del cava es exactamente el mismo procedimiento empleado para el champán, el méthode champenoise, amoldado a las variedades autóctonas del Penedès o bien del resto zonas españolas de producción.
Variedades de uva

Las variedades primordiales de uvas usadas en la preparación del cava son: macabeo, parellada y xarel·lo. Cada una aporta al cava unas peculiaridades que se complementan:

el macabeo aporta dulzor y perfume,
la parellada aporta finura, frescor y aroma,
el xarel·lo aporta cuerpo y estructura.

Las uvas chardonnay y pinot noir se emplean asimismo de forma extensa. Hay otras variedades secundarias, como el subirat parent, asimismo llamado malvasía. Para los cavas rosados se usan asimismo las variedades negras garnacha, monastrell y trepat.

Desde estas variedades de uva se realiza el vino base, que es el vino sosegado que se usará para realizar el vino espumoso en una segunda fermentación. El proceso de vinificación es el normal, con un prensado suave a baja presión de los mostos, una clarificación para suprimir los fangos del mosto —tierra y hojas— y fermentación en grandes tanques. Una vez logrados los vinos base se hace la mezcla conveniente.

Segunda fermentación

Del procedimiento tradicional propiamente decir que comienza con el tiraje, el embotellamiento del vino base agregando el «licor de tiraje». Es una mezcla de vino blanco, de azúcar y de diastasas que, al fermentar, generarán el dióxido de carbono y el aroma propio.

Las botellas se dejan en reposo en situación horizontal en cavas, en obscuridad y quietud, y a una temperatura incesante de unos quince °C. La duración de la crianza es, por lo menos, de 9 meses.

Para suprimir los restos de diastasas y también impurezas se hace la operación de «removido», que se lleva a cabo ubicando las botellas inclinadas en «pupitres» inclinados. La meta es amontonar los sedimentos al filo del tapón. De forma tradicional, este proceso se hacía manualmente virando cada botella a diario un octavo de vuelta al tiempo que se aumenta la inclinación.

Cuando la botella está «en punta», completamente invertida, se hace el proceso de «degollamiento». Conforme el proceso artesanal, se destapa la botella dejando salir una pequeña cantidad de espuma. Hoy día, esta operación se efectúa a través de la congelación del cuello de la botella. Al destaparla se dispara el bloque de hielo del cuello con los sedimentos atrapados en él.

Se puede reemplazar el líquido perdido en el degollamiento con el llamado licor de expedición, que es azúcar disuelto en vino blanco o bien aguardiente. La cantidad de azúcar que contenga el cava determinará el género de cava.

Por último se pone el propio tapón de corcho natural, sosteniendo con un bozal de alambre o bien una grapa metálica.

Tipos

Conforme la cantidad de azúcar que se agregue en el licor de expedición se distinguen las próximas clases de cava:

Brut Nature hasta tres g, sin ser añadido
Extra Brut hasta seis g de azúcar por litro
Brut hasta doce g de azúcar por litro
Extra Seco entre doce y diecisiete g por litro
Seco entre diecisiete y treinta y dos g por litro
Semiseco entre treinta y dos y cincuenta g por litro
Dulce más de cincuenta g por litro

En el caso del tipo brut nature y extra brut no hay licor de expedición y solo se agrega vino. La carencia de azúcares añadidos hace que estos géneros de cavas sean más exigentes en lo que se refiere a calidad, y su producción va en incremento mientras que reduce la producción del semiseco, y se ha dejado de generar el dulce.

Conforme el tiempo de crianza un cava puede ser:

Joven de nueve a quince meses
Reserva de quince a treinta meses
Gran reserva más de treinta meses

Producción

La producción anual es de unos dieciocho millones de cajas de doce botellas, siendo España el segundo productor mundial de vino espumoso, tras Francia (zona de Champaña). Si bien la mayoría de la producción procede de Cataluña, asimismo hay bodegas productoras de cava en Aragón, Extremadura, La Rioja, País Vasco, Navarra y Valencia.

En dos mil nueve se transformó en el vino espumoso más exportado, conforme datos del Consejo Regulador del Cava y desbancando, con sus ciento treinta y uno millones de botellas de cavas puestos en el mercado extranjero, al champán, que vendió ciento doce millones de botellas. Aumentaron las ventas en el dos mil diez un diez por ciento , con lo que de diez botellas que salen de las bodegas, seis se exportan a mercados extranjeros. Su éxito quizá sea su gran relación calidad precio.
Mercados

De forma tradicional su mercado es el de España, siendo ya un mercado maduro y hasta no hace mucho estacional al consumirse su mayoría de producción en temporada navideña. Este hecho fomentó la busca de nuevos nichos de mercados en el extranjero. La zona productora más esencial es la región barcelonesa del Alto Penedés, con San Sadurní de Noya como localización más famosa, puesto que es donde tienen su sede las marcas distintivos de este vino: Freixenet y Codorniu. En nuestros días se está desvinculando al cavas de una data específica, logrando vender un treinta y siete por ciento en Navidad y un sesenta y siete por ciento el resto del año.

La menor acidez del cava y su sencillez de maridaje, acompañados del esmero de promoción del ámbito en el extranjero y nacionalmente están logrando el apogeo de la confianza y valorización de este vino. Alemania, R. Unido, Bélgica, U.S.A. y el país nipón son los mayores usuarios de Cava de España.