Legado De Yuste

El nombre de Yuste ha estado ligado a la cerveza en España desde los tiempos del rey Carlos I que, llegado de Flandes acompañado de la corte de que dispuso en Gante cuando reinaba en aquellas tierras como Carlos V de Alemania, se trajo con él a los maestros cerveceros que habían sido sus distribuidores privados del rubio líquido que tanto le agradaba y que había incorporado a su dieta para aliviarse de ciertos malos instantes que le hacía sufrir la gota que sufría. Leer Más

La llegada del monarca al monasterio de Yuste donde paso sus últimos tiempos dotó a su vivienda de una cervecería en la que se fabricó la cerveza al estilo belga y lugar desde el que se extendió su consumo por todo el reino pese a la férrea competencia que le había hecho siempre y en todo momento el vino de los geniales viñedos meridionales, ya afamados en tiempos de los romanos.
Ahora la marca Heineken, tras su sólida implantación en el mercado de España merced a sus esenciales adquisiciones de marcas de tanto prestigio como Cruz Campo ha lanzado al mercado en Extremadura, Valladolid, Toledo, la capital de España, Cuenca, Urbe Real, Granada y Burgos, una cerveza de tipo abadía, con seis con cinco por ciento de alcohol en volumen, que ostenta el atrayente nombre comercial de “Legado de Yuste”
La cerveza Legado de Yuste se fabrica en la fábrica navarra de Arano y emplea para su preparación cebadas extremeñas de alta calidad y cuenta con lúpulos muy aromatizados de alta calidad provenientes de la Centroeuropa.
La cerveza Legado de Yuste, últimamente comercializada por Heineken, siguiendo una vieja aspiración de la Cruz Campo, tiene una espuma tenuemente torrada y un color sutilmente bronceado y un suave aroma a caramelo que le da un frágil sabor afrutado y algo dulzón, siguiendo la tradición de ciertas más apreciadas cervezas de Abadía.
Su cuerpo redondo y sus peculiaridades de suave paladar y graduación algo superior a la frecuente hacen de la cerveza Legado de Yuste el acompañamiento ideal para caza menor como patos, perdices, codornices, conejos o bien liebres mientras que sirve para ser consumida con el asado de cordero, quesos semi curados y embutidos con personalidad recordando la cocina que fuera instaurada en Yuste en su temporada de vivienda real.
Una cerveza, para resumir, de cuidada calidad y peculiaridades muy singulares, poco comunes en este país y que nos acerca al género de las cervezas de abadía detentadoras del mayor de los prestigios en el planeta cervecero.