Beirão

El Licor Beirão nació en un planeta mágico de sentimientos dulces y fórmulas segregas, que prosiguen maravillando a generaciones, siglo tras siglo. Mas la historia va así: a fines del siglo XIX, un vendedor de vino de Oporto, de paso por Lousã, se enamoró de la hija de un farmacéutico, concluyendo el cortejo en el matrimonio. En farmacia, aparte de los fármacos frecuentes fueron comercializados “espíritus naturales”, conforme a las viejas fórmulas sostienen en secreto. Leer Más

No obstante, entra en acción una ley que prohíbe la asignación de las propiedades medicinales de las bebidas alcohólicas. Aprovechando la ocasión, el joven del Norte hace la autonomía de la producción de néctares, exactamente los mismos métodos tradicionales, en una pequeña pequeña factoría.
La historia de nuestro licor después logra en los pilares que todavía sostiene. Nacido de un amor, una voluntad y una originalidad que mezcla farmacias, vendedores itinerantes y rebosantes de Portugal por todos y cada uno de los vasos. En un siglo donde los sueños más salvajes podrían comenzar a hacer la vida fruto de los cambios tecnológicos, abandonar a principios de esta bebida sueño.
Natural de Lousã en mil novecientos dieciseis y empezó a trabajar en mil novecientos veintinueve en el auge de la crisis tras la primera guerra mundial, una factoría de papel. Tras pasar por medio de otra compañía local entró en el pequeño productor factoría de Licor Beirão y después se transforma en máquinas de redactar vendedor. Después, y no lograr ningún trabajo, frunció el ceño José Redondo adquiere pequeña factoría, donde había trabajado previamente, y empieza la dura labor de vender licor en un instante en que no había ni tan siquiera dinero para adquirir comestibles.

Mas este empresario por vocación, no ajustada en este negocio. Habíamos señalización empresas (ideas de los E.U. traídos), juguetes y una con singular relevancia de la publicidad.
El éxito de las campañas publicitarias Beirão licor con “vallas de publicidad”, que hizo las otras empresas contratadas para hacer publicidad. Por consiguiente, tomando ventaja de los viajes efectuados para la colocación de otro género de publicidad, y con una actitud que siempre y en todo momento ve el vaso medio lleno, José frunció el ceño Redondo aprovechó la ocasión para anunciar su licor asimismo, lo que deja que se extienda cada vez más y más, se aproximó la boca a la boca y eran tener la fama que tiene actualmente.
Un hombre que se hizo de todo un poco en su hoja de vida puede llevar con orgullo el título de Padre de Portugal licor.
Este año se atribuyó a licor Portugal, el nombre con el que el día de hoy representa. Tras un Congreso Beirão y en honor a él, viene el segundo nombre del primer licor Portugal. Un nombre que lleva una identidad única, un nombre que actualmente es propiedad de todos.
El licor ya existía, y se llamó Licor Beirão. El amor de Portugal con él comenzó a extenderse y se transformó en clientes del servicio frecuentes en renombradas papilas gustativas.
Mas es solo este año que José Redondo frunció el ceño, decidió adquirir la factoría puesto en venta por las contrariedades ocasionadas por la Segunda Guerra Mundial, y es la compañía J. frunció el ceño Redondo Lda.

Con poco más de veinte años, y si bien casado, decide invertir sus ahorros. Para la compañía y el secreto y se dedicó en cuerpo y ánima al licor ahora fabrica las mujeres.

El sueño de Joseph frunció el ceño Redondo hizo poco a poco más una certidumbre, poco a poco más real. El licor Beirão había llegado para quedarse.
Es en esta década que José Redondo frunció el ceño asimismo empieza a llamar la atención por su talento publicidad. Las carreteras de Portugal y cafés dieron a conocer de forma masiva que pasaban por allá, los anuncios que despertaron la atención, el gusto y la pasión de un pueblo para un licor.

El cartel más simbólico es la tablilla de madera con un pájaro posado y el fondo Sierra de la Lousã. Más discutida fue la Majorette estadounidense, que fue censurada por la escasez de ropa. Otro ejemplo del genio soñador de José C. Redondo fue la etiqueta “No se olvide de apretar los pantalones” atrapados en los baños. ¿Quién sabía que cincuenta años después, esta forma de publicidad sería uno de los más de tendencia en los restoranes de la ciudad de Nueva York!

últimas campañas, como “¿Qué tomas acá?” y “Patrocinador no oficial estúpido temporada”, las “soluciones a la portuguesa” con Futre, doble Merkel y Sarkozy o bien personajes históricos (Fernando Pessoa, Camões Salazar y los magos de Gaspar), protagonizada por John Paul Rodrigues muestran que Licor Beirão prosigue para brindar por los portugueses con su humor y la irreverencia de su publicidad. Los valores que se hace de su primera botella.
Joseph frunció el ceño Redondo murió el quince de junio de dos mil cinco, ochenta y nueve años de edad. Era una presencia diaria en la factoría de Quinta do Meiral hasta el final de su vida, transformándose de forma directa implicados en todas y cada una de las áreas de la compañía, desde la producción hasta la comercialización.
Un hombre que siempre y en todo momento va a estar asociado con el planeta de los espíritus, a la publicidad, a este país, a los buenos tiempos. Y va a estar siempre y en todo momento presente la marca que nos dejó: Licor Beirão. El licor que es , el licor de Portugal.
En nuestros días, Licor Beirão se fabrica en Meiral Quinta en Lousã (distrito de Coimbra, Portugal). Con más de doce hectáreas de las plantas aromatizadas y semillas se usan en la fabricación producido acá, asegurando de esta manera un control de mayor calidad.

El resto ingredientes son importados de lugares tan lejanos como la India, Sri Lanka, Brasil y Turquía, entre otros muchos. El día de hoy Beirão licor se asegura que sea una marca que está en los corazones y las bocas de Portugal.