Casal Garcia

Casal Garcia nació en mil novecientos treinta y nueve, un año en el que la vendimia fue particularmente buena. Cuando retornaba en tren de las vendimias del Duero portugués, el etnólogo francés Eugène Hélisse decidió interrumpir su viaje a Oporto, tras pasar por las viñas de la Quinta da Aveleda, en Penafiel. Leer Más

Vestido de blanco y con un sombrero de paja para escapar del calor del final del verano, comenzó una travesía hasta la bodega de la propiedad.Entró, se presentó y también insistió en charlar con uno de los propietarios: Roberto Guedes. Lo que avistara minutos ya antes desde la ventana del tren fue realmente especial: las viñas estaban primorosamente tratadas y las parcelas acotadas conforme con la casta usada, todo al estilo francés. Esta costumbre no era frecuente en la zona llamada de los Vinos Verdes. Tras una larga charla con Roberto Guedes, este decidió contratar los servicios del etnólogo francés, que le prometiese mejoras significativas en el procedimiento de vinificación. Los resultados fueron evidentes al final de vendimia, cuando Eugène Hélisse retiró una muestra de una pipa de madera y la puso en una vieja botella de vidrio. El vino tenía un color precioso y transparente, como una lozanía tan evidente que conmovió a los presentes. De esta manera, para destacar el aspecto del vino, pasó un pañuelo de encaje por la botella, de modo a adecentar el polvo de la botella. ¡Y el encaje no salió de allá jamás más!

El nombre apareció por sí solo, en tanto que aquel vino procedía de una de las viñas de Aveleda: la de Casal Garcia.

EL INÍCIO DE LA ALEGRÍA

Siendo el vino una bebida para festejar y compartir, la imagen de Casal Garcia nació representada por 2 pájaros. Una pareja de veras, de una alegría extraña. Fue entonces cuando aparecieron los anuncios y los calendarios muy elegantes, con las 2 aves del paraíso en situaciones jocosas, cerca de fuentes y de preciosos paisajes propios del Miño.

Esta forma de comunicar la lozanía y ligereza del vino Casal Garcia ganaría muchas distinciones.

A LA CONQUISTA DEL VIEJO MUNDO

En la década de mil novecientos sesenta, la marca Casal Garcia conocería un éxito comercial de suma importancia.
Grandes mercados, como el R. Unido, Italia, Brasil y otros muchos, reconocían el carácter único de este vinho verde. Ya en aquella temporada estaba entre las marcas más exportadas de Portugal, llevando consigo el ideal refrescante, equilibrado y vivaz de una bebida típicamente portuguesa.

ALEGREMENTE RECOMENDADO

Los años de cambio en Portugal crearon un nuevo perfil de consumidor de Casal Garcia.

Con una implantación creciente en los mercados de exportación y en Portugal, la marca fue abrazada por los usuarios como una bebida diferente, caracterizada por su bajo contenido en calorías y grado alcohólico.

¡Al público femenino le agradó y lo aconsejó al segmento masculino!

UN BRINDIS POR PORTUGAL

En mil novecientos ochenta, Portugal pasó a representar un destino de vacaciones a gran escala para los países del norte de Europa. La hospitalidad de su gente, el tiempo y las maravillas culinarias provocaron que quien viniera de vacaciones a Portugal, efectuase habitualmente un brindis de alegría a la “buena forma Portuguesa”. Por esta razón, esta fue una década marcada por el fuerte desarrollo de las ventas en el R. Unido, que terminaba de descubrir los encantos del Vino Verde.

LA ALEGRÍA ES CON CASAL GARCIA

El ritmo de vida poco a poco más acelerado, el desarrollo de todo el tejido comercial y la necesidad creciente de instantes de disfrute, nos llevaron a un nuevo eslogan:

¡Haya Alegría, Haya Casal Garcia!

Una rima que continuó en los oídos de tantos portugueses, reconociendo en Casal Garcia un factor esencial para festejar. El legado vivaz y alegre fue aprovechado entonces en forma de canción, que pasó a ser prácticamente el himno de la marca.

LA ALEGRÍA GANA UN NUEVO COLOR…

En dos mil siete, se lanza la edición conmemorativa Casal Garcia World Wine, con el propósito de festejar la llegada de Casal Garcia a sesenta países.

Casal Garcia festeja setenta años justo al final de la primera década de este milenio. Pasar este umbral le da la fuerza y la voluntad por la parte de Aveleda es darle más vigor.

Tras esenciales inversiones tecnológicas en el área de las viñas y la vinificación, Casal Garcia tiene ahora un “hermano”: el Casal Garcia Rosado. Fruto de un saber viejo y tomando como base las uvas tintas de la Zona de los Vinos Verdes, Aveleda lanzó un vino que trae más vida y color a la Alegría. Una innovación que casa con perfección con los valores de la marca y el paladar de tantos seguidores repartidos por el planeta entero.

PRESENTE

Presente en más de setenta países, Casal Garcia es el día de hoy el vino verde más vendido en el planeta. Casal Garcia acompaña todos y cada uno de los instantes de buena predisposición de múltiples generaciones, siendo un embajador de la Alegría en el mundo entero.