Tío Pepe

Esta esencial empresa andaluza, propiedad de la familia jerezana González, ha estado siempre y en todo momento ligada al planeta de las bebidas alcohólicas desde mil ochocientos treinta y cinco, y es una de las más reputadas y conocidas bodegas de jerez en el mundo entero. Leer Más

Los prácticamente ciento ochenta años de experiencia acreditan el buen hacer y los profundos conocimientos del campo, donde las sabidurías unidas a la mentalidad abierta dejan robustecer cosecha tras cosecha el negocio actual y proyectar un desarrollo sostenido con la intención de proseguir siendo competitivos en el bastante difícil y variable mercado actual.

El joven Manuel María González Ángel, natural de Sanlúcar de Barrameda, era un empleado de comercio que llegó a Jerez a principios del siglo XIX presto a hacerse un lugar en el próspero y pujante negocio del Sherry. Juntó unos ahorros y con la ayuda de su tío José Ángel de la Peña, el Tío Pepe, adquirió en mil ochocientos treinta y cinco una pequeña bodega y empezó a realizar y exportar sus vinos. La visión de futuro de Manuel María le llevó a la adquisición en mil ochocientos cuarenta y tres de los terrenos en los que hoy en día se levantan las Bodegas “Los Apóstoles”, “La Cuadrada” y “La Concha”, como de los primeros viñedos. En mil ochocientos cincuenta y cinco, frente al creciente éxito de su empresa, decidió asociarse con Robert Blake Byass, su agente en Inglaterra, naciendo de esta manera la compañía González Byass. El propio Manuel María González Ángel fue el primer industrial en España que instaló en sus bodegas la luz eléctrica, donde Jerez fue, juntamente con Haro, en La Rioja, la primera urbe de España que contó con luz eléctrica y la primera que trajo una línea de agua corriente refinada a sus instalaciones. Tras la muerte de Manuel en mil ochocientos ochenta y siete, el negocio pasó a manos de su hijo Pedro Nolasco González de Soto, Marqués de Torresoto, que introdujo en España el deporte del Polo y, además de esto, creó la primera Sociedad de Tiro de pichón y la primera Sociedad de Tenis de España en mil novecientos tres, instalando una pista de tenis en la propia bodega. En mil novecientos sesenta y tres se edifica bajo el proyecto del arquitecto técnico Eduardo Torroja, la Gran Bodega Tío Pepe, con 3 plantas, techada con 4 cúpulas de hormigón y con una capacidad para treinta.000 botas. En mil novecientos setenta y dos se levanta la Bodega de Las Copas, con una capacidad de sesenta.000 botas y una nave de vinificación capaz para realizar un millón de kilogramos de uva diarios. En mil novecientos ochenta se acaban los nuevos embotellados en Las Copas y, al poco tiempo, la Bodega Marqués de Bonanza. Tras la retirada de los Byass en mil novecientos ochenta y ocho, la bodega sigue a cargo de la familia González, cuyo presidente Mauricio González-Gordon representa la quinta generación.

Historia de la bodega

Con los años, la bodega se fue ampliando hasta el punto que en nuestros días ocupa trescientos setenta y 4 mil metros cuadrados. Son múltiples bodegas, edificios y jardines, donde una de las más viejas es La Perseverancia, que data de mil ochocientos treinta y cinco, y cobija soleras fundacionales, entre ellas la de Tío Pepe, iniciada por Manuel María en mil ochocientos cuarenta y cuatro, y la bodega Los Apóstoles, de mil ochocientos cincuenta y siete, con una compilación de dieciseis botas de cerezo del siglo XVIII compradas al Duque de Medinaceli. Asimismo por su arquitectura resaltan las bodegas de La Concha, construida para celebrar la visita de la reina Isabel en mil ochocientos sesenta y dos, cuenta con una increíble bóveda metálica erigida por la escuela de Gustave Eiffel, y es donde se cobijan botas decoradas con las banderas de los ciento quince países a los que González Byass exporta vino. Otra es la propia Tío Pepe, construida en la década de los sesenta del siglo veinte y de estilo industrial moderno, donde bajo las bóvedas se guardan treinta.000 botas en las 2 plantas de abajo.

La bodega cuenta con unas quinientos hectáreas de viñedo propio y cuatrocientos controladas, situadas en las zonas de Macharnudo, Carrascal y Burujena, donde prevalece la pluralidad Palomino, mas asimismo conserva cepas de Pedro Ximénez, algo poco frecuente en Jerez, donde la mayor parte de las bodegas traen esta uva de los viñedos de Montilla-Moriles.

González Byass asimismo cuenta con una producción esencial de brandies y una tonelería propia desde la que surten botas envinadas con jerez a casas de whisky escocés como Macallan, a donde se mandan diez.000 botas anualmente.

Hoy día, el conjunto González Byass asimismo cuenta con otras empresas como Bodegas Beronia, elaboradora de vino en La Rioja; Castell de Vilarnau, elaboradora de cavas en Penedès; Finca Perseverancia, que realiza Vino de la Tierra de Castilla; Finca Moncloa, elaboradora de Vino de la Tierra de Cádiz; Viñas del Vero en Somotano; Compañía De España de Licores y Destilados; Alcomasa, elaboradora de Brandies Solera; Hacienda de Bracamonte, elaboradora de aceites y vinagres; Wisdom & Warter, elaboradora de vinos de Jerez, y Croft, bodega dedicada a la crianza y al envejecimiento de vinos y brandies de Jerez y preparación de licores.

Los vinos de González Byass

Tío Pepe es el navío insignia de la casa. Nació en mil ochocientos noventa y cuatro y su nombre hace referencia a José Ángel de la Peña, consejero y tío del creador. Seguramente es el vino de España más conocido en el planeta gracias en parte al icono de la botella con sombrero, chaquetilla roja y guitarra que se lanzó en el centenario de la marca en mil novecientos treinta y cinco. Es un Fino de uva Palomino y criado en solera a lo largo de un periodo aproximado de cuatro años. Tiene un color pajizo pálido, de aroma frágil (almedroso) y punzante, sin acidez, muy seco y ligero en paladar.

Alfonso es un Oloroso Seco de Palomino, que tras un periodo de permanencia estática en bota pasa a la solera de Alfonso donde avejentará como Oloroso seco hasta lograr más o menos ocho años, siguiendo el sistema de criaderas y solera En el paladar es sabroso, armónico y persistente con recuerdos a nueces.

Solera mil ochocientos cuarenta y siete es un Cream compuesto de Palomino y PX, que avejenta en la solera de oloroso bajo crianza oxidativa. Los dos avejentan de modo independiente hasta lograr cuatro años con el sistema de criaderas y soleras. Pasado este tiempo, se combinan y pasan a la solera de Solera mil ochocientos cuarenta y siete donde “casan” y avejentan otros cuatro años más.

Viña AB es un Amontillado de Palomino con una crianza en sistema de criaderas y soleras a lo largo de ocho años, cuatro años con crianza biológica y cuatro años con crianza físico-química. De color dorado obscuro, su fragancia recuerda a avellanas y a flor, con toques de madera y final salino. En boca es seco y complejo, con notas de flor y madera.

Néctar PX es un vino dulce que entra en la solera de Néctar PX donde avejentará siguiendo el sistema de criaderas y solera a lo largo de un tiempo aproximado de nueve años. Es de color caoba oscurísimo y de gran densidad, con aromas muy dulces, a pasas y caramelo, con recuerdos de madera. En boca es afelpado y muy dulce, recordando a pasas viejas y a dátiles, con final largo y vibrante.

Leonor es un es un Palo Cortado con una crianza media de doce años en botas de roble americano, siguiendo el sistema de criaderas y solera. Es de color ámbar con tonos dorados y ribete amarillento, y es un vino serio, intenso, con aromas de frutos secos, donde resaltan las almendras torradas y avellanas, arropadas por notas de madera. En paladar es intenso y persistente, con matices torrados. De postgusto largo y equilibrado y con un paso de boca suave.

Del Duque es un Amontillado VORS, de uva Palomino, con una crianza en la solera de Tío Pepe donde avejenta bajo crianza biológica siguiendo el sistema de criaderas y soleras. Una parte del vino pasa a la solera de Viña AB donde la flor va agotándose de forma lenta y se combinan la larga crianza biológica y oxidativa. Tras este paso, una parte del vino pasa la Solera Del Duque donde continuará hasta superar los treinta años.

Apóstoles es un Palo Cortado VORS, con un noventa por ciento Palomino y diez por ciento Pedro Ximénez. Tras un periodo de permanencia estática (sobretablas), el vino proveniente de Palomino va a pasar a la solera de Palo Cortado, donde avejentará bajo crianza oxidativa. El vino de Pedro Ximénez va a entrar en la solera donde avejentará. Los dos avejentan de forma independiente a lo largo de más o menos cinco años, siguiendo el tradicional sistema jerezano de criaderas y solera. Pasado este tiempo, los vinos se combinan y pasan a la solera de Apóstoles donde “casan” y avejentan juntos hasta superar los treinta años, concentrando sus componentes.

Matusalem es un Oloroso Dulce VORS, con setenta y cinco por ciento Palomino y veinticinco por ciento Pedro Ximénez. Tras un periodo de permanencia estática en botas (sobretablas), el vino de uva Palomino pasa a la solera de oloroso, donde avejenta bajo crianza oxidativa, mientras que el vino de Pedro Ximénez va a entrar en la solera de PX. Los dos avejentan de forma independiente a lo largo de más o menos cuatro años, siguiendo el tradicional sistema jerezano de criaderas y solera. Pasado este periodo, los vinos se combinan y pasan a la solera de Solera mil ochocientos cuarenta y siete donde “casan” y avejentan juntos a lo largo de otros cuatro años, ya como oloroso dulce. Ahora, el vino pasa a la solera de Matusalem, donde continuará hasta superar los treinta años de edad.

Noé es un dulce de Pedro Ximénez VORS. El Pedro Ximénez entra en la solera de Néctar donde avejentará siguiendo el sistema de criaderas y solera a lo largo de un tiempo aproximado de nueve años, tras los que va a entrar en la solera de Noé, donde continuará a lo largo de un largo periodo hasta superar los treinta años. Tras este largo periodo en madera, concentra sus componentes y logra una alta extracción de la madera, algo complejo debido a su gran cantidad de azúcar, que alcanza los 400gr/l.

Los Finos Palmas

En dos mil once la bodega lanzó una edición limitada de Finos Palmas con la que ha querido patentizar el potencial de envejecimiento de la uva palomino. El resultado son 4 vinos que van desde los seis a los cuarenta y cinco años de edad que se embotellan en rama en formato de cincuenta cl, y son la más alta expresión del fino jerezano

Fino una Palma es un Tío Pepe evolucionado a lo largo de seis años de crianza biológica, donde se eligen 3 botas de una solera de ciento cuarenta y dos botas en las que el velo de “flor” es todavía un mantón de vida.

Fino 2 Palmas evoluciona ocho años en contacto con la “flor” que aún pervive sutil en la superficie del vino. Fino 2 Palmas procede de la selección de 2 botas de roble americano, de una solera de ciento cincuenta botas.

Fino 3 Palmas es un Tío Pepe viejísimo. Tras diez años de envejecimiento solo ciertas botas que sostienen trazos de diastasa que siguen interaccionando mágicamente con el vino. Solo es una bota de entre ciento cincuenta botas que componen esta vieja solera.

Amontillado 4 Palmas tiene un marcado carácter de fino, y supone la evolución de Tío Pepe al límite. Selección de solo una bota de las de la 6 que avejentan en González Byass desde hace cuarenta y ocho años.

Tío Pepe en Rama es la expresión máxima de la crianza biológica; es Tío Pepe sin filtrar ni aclarar, extraído de forma directa del centro de la bota en primavera, cuando la “flor” alcanza su máximo esplendor. Debido a la peculiaridad del producto, se realiza en pequeñísimas cantidades y se recomienda su consumo a lo largo de los 3 primeros meses tras embotellado. “En rama” es una expresión de otrora usada para referirse al vino en su estado más frágil, ya antes de los procesos normales de estabilización, clarificación y filtrado. “En Rama” expresa el carácter único del Jerez: los aromas penetrantes de las bodegas y la intensidad del velo de “flor”, donde la diastasa interacciona con el vino y le da su carácter único y frágil. La edición dos mil catorce de Tío Pepe en Rama procede de la selección de las mejores botas de 2 de las Soleras fundacionales de Tío Pepe -Perseverancia y Rebollo.