Ardanza

Esta cosecha se caracterizó por la alta calidad de las uvas acompañada de una producción muy moderada. Merced a una climatología inusual, a lo largo de todo el ciclo gozamos de unas condiciones que favorecieron un espléndido estado sanitario. Nuestras uvas evolucionaron óptimamente con unos factores equilibrados de grado, alcohol y acidez. De este modo, la Garnacha de nuestra finca La Pedriza se vio en especial favorecida por el alargamiento en su fase de maduración. Leer Más

Viñedos

La uva Tempranillo (ochenta por ciento ) procede de nuestras fincas La Cuesta y Montecillo, de treinta años de edad, situadas en Fuenmayor y Cenicero. Por vez primera en el coupage de esta marca, la Garnacha (veinte por ciento ) procede del término La Pedriza en Tudelilla (Rioja Baja) a quinientos cincuenta m sobre el nivel del mar. Esta finca de sesenta y siete has cuenta con unas condiciones insuperables para el cultivo de esta pluralidad y está plantada sobre un suelo muy pobre cubierto de cantos rodados que, con reducidos rendimientos (inferiores a cinco.000 kg /ha), nos ofrece una uva de gran tipicidad varietal, riquísima en aromas y agradable y fina estructura.

Preparación y Crianza

La vendimia de estas parcelas empezó a mediados de octubre. La uva se recogió a mano y se transportó en camiones refrigerados a la bodega. La fermentación alcohólica se efectuó de forma natural y a temperatura controlada. La fermentación malolactica concluyó a fines de año. En el mes de marzo de dos mil nueve los vinos escogidos pasaron a barrica, empezando su crianza por separado: el Tempranillo a lo largo de treinta y seis meses, con 6 trasiegas manuales y en roble americano de cuatro años de edad media y la Garnacha a lo largo de treinta meses, con cinco trasiegas manuales, en barricas de dos y tres vinos de roble americano. Concluida la crianza en barrica, se efectuó el coupage final que fue embotellado en el tercer mes del año de dos mil trece.

Cata

Resalta su color colorado picota, intenso, refulgente y limpio. La primera impresión en nariz es de enorme lozanía merced a unas notas de cereza y casis que se acoplan con notas de pimienta negra, tabaco, nuez moscada, café, caramelo y vainilla de la crianza en barrica. Entrada afable en boca, sabroso, suave lozanía, agradable estructura, equilibrado en acidez y con finos y muy elegantes taninos. Final sedoso, con buen regusto, donde las notas licorosas de grosella negra, de torrefactos y condimentas dulces hacen de esta edición tan singular de Viña Ardanza, un vino fino y muy elegante

Maridaje

Un vino perfecto para acompañar parrilladas de carnes, asados, caza menor, quesos semicurados, embutidos ibéricos, etcétera