Dehesa de los Canónigos

Dehesa de los Canónigos es una de las grandes fincas históricas de la Ribera del Duero. Es una bodega ejemplar que refleja la pasión de 5 generaciones dedicadas a realizar vinos de calidad, donde cada uno de ellos de sus vinos tiene una historia que contar por el hecho de que son la expresión de cada una de las parcelas de la finca. Leer Más

Son vinos sedosos, complejos, muy elegantes, mas asimismo son vinos con un enorme potencial de envejecimiento, con capacidad para exceder el correr del tiempo.

Su nombre hace referencia al primer dueño, el Cabildo de la Catedral de Valladolid, compuesto por veintidos frailes canónigos. Todo comenzó a mediados del siglo XIX con cambió de manos tras la desamortización de Mendizábal, cuando el empresario vasco Toribio de Lecanda y Campo, creador de la mítica bodega Vega Sicilia, adquirió la finca en mil ochocientos cuarenta y dos. Tras perder a su esposa, en mil ochocientos cincuenta y nueve se la traspasó a su hijo Teodosio Lecanda Chaves, un reconocido arquitecto técnico que edificó su casa a imagen de un caserío vasco en honor a su tierra, la que el día de hoy se conserva como residencia familiar. En verdad, fue la primera finca en plantar parra en la repoblación del Duero tras la llegada de la filoxera en el siglo XVIII, con parras procedentes del Val de Napa en California usadas como patrón y también implantadas con viníferas traídas de Francia por Toribio Lecanda. Tras pasar por múltiples manos, fue en mil novecientos treinta y uno cuando recayó a cargo de la familia Cid, los hermanos Arturo y también Ildefonso, casados con Amalia García y Rosario Alonso respectivamente, los que fueron los dueños de Dehesa de los Canónigos hasta los años sesenta, cuando vendieron la finca. Fue entonces cuando los nietos Luis Sanz Busto y María Luz Cid desearon recobrar la propiedad familiar. Luis debió desamparar sus estudios de medicina, mas sentó las bases de lo que Dehesa de los Canónigos el día de hoy representa. Luis Sanz Busto vendía la uva en los comienzos a la vecina Vega Sicilia y empezó a plantar más viñas, hasta el momento en que en mil novecientos ochenta y nueve decidió sacar al mercado la primera agregue de Dehesa de los Canónigos.

Historia de la bodega

Dehesa de los Canónigos es fundada en el año mil novecientos ochenta y ocho. Se ubica en el Val del Duero, a medio camino entre Valbuena y Pesquera de Duero, en la llamada Milla de Oro de la Ribera, en la carretera de Renedo a Pesquera, en la provincia de Valladolid, en una finca que tiene una superficie de quinientos has, de las que sesenta corresponden a viñedo. El viñedo está ubicado sobre la falda de una ladera con orientación Norte-Sur a ochocientos metros sobre el nivel del mar, con repercusión del tiempo mediterráneo-continental, lo que forma un entorno privilegiado para el buen desarrollo y maduración de las uvas. La composición heterogénea de los suelos y las distintas edades de las viñas dejan dividir la finca en sub-parcelas, todas y cada una de composición caliza, lo que proporciona a los vinos de Dehesa de los Canónigos finura, elegancia y destreza para la crianza. Todas y cada una de las parcelas presentan una alta densidad de plantación y se consiguen unos rendimientos de menos de tres.500 kg/ha de media. Efectúan una poda corta para permitir la regeneración de cada planta y efectúan la vendimia manual en cajas de no más de doce kg para asegurar la integridad del fruto cuando llega a la mesa de selección en la bodega. Todo ello les deja extraer la máxima esencia de cada cepa y asegurar una alta calidad en las cosechas de Dehesa de los Canónigos. La pluralidad predominante es la Tempranillo, un clon de la Tinta Fina, y todas y cada una la cepas están implantadas con leña proveniente de las plantas más viejas. Además de esto, cuentan con otras variedades minoritarias como la Merlot, Cabernet Sauvignon y la blanca Albillo con alto contenido glicérico y es la que proporciona particularidad a su vino Solideo.

Belén y también Iván Sanz Cid, 2 de los 4 hijos de Luis y María Luz, están ahora al frente de la bodega, que desde jóvenes tuvieron claro su vocación por seguir el proyecto familiar. Belén es desde mil novecientos noventa y ocho, la responsable de la Dirección Técnica y Enología, tras haber cursado estudios en la Universidad de Valencia y en Burdeos, mas tampoco duda en poner en valor a sus guías que tanto le han ayudado, Mariano García y Antonio Sanz. Iván, por su lado, se encarga de la Dirección General de la bodega. Está formado como ingeniero técnico agrícola y en dirección de empresas, y su estancia en E.U. le favoreció que los vinos de Dehesa de los Canónigos sean conocidos en más de veinte países de todo el planeta.

Filosofía de trabajo

El leimotiv familiar dice: “antes uvas que cubas”, con lo que no cabe duda que el cuidado del viñedo es una de las prioridades de los responsables de la bodega. Por esta razón, la vendimia se efectúa a mano en el instante inmejorable de maduración de cada una de las parcelas. La uva se transporta en pequeñas cajas de un máximo de veinte kg para asegurar la integridad del fruto y, al situarse las parcelas en las proximidades de bodega, los racimos llegan en condiciones perfectas a la mesa de selección. Cada una de las parcelas se vendimia y vinifica separadamente con fin de lograr la expresión máxima de las peculiaridades de cada una de ellas. El mosto efectúa la fermentación con diastasas naturales, las que proceden del propio viñedo, a una temperatura controlada. Tras la fermentación alcohólica, los vinos se crían en barricas de roble americano, primordialmente, de entre uno y un par de años de edad, con lo que trabajan con diferentes toneleros con el objetivo de aportar más dificultad a sus vinos.

Los vinos de Dehesa de los Canónigos

Ahora hallarás la lista de los vinos de Dehesa de los Canónigos. ¡No te los pierdas!

Dehesa de los canónigos “Solideo” se realiza con ochenta y cinco por ciento Tempranillo, doce por ciento Cabernet Sauvignon y tres por ciento Albillo provenientes de viñedos propios donde la Tempranillo tiene una edad de más de ochenta años, cultivada en suelo cascajoso y poda en vaso. Efectúa una crianza de veinticuatro meses roble americano de uno y un par de años de edad, más cuatro meses en roble francés nuevo. Tiene una refinada nariz de notable intensidad, marcando notas de fruta negra, distinguido regaliz y frágil cobertura de chocolate. En boca es muy elegante y armónico, con finos taninos acompañados de su distinción aromatizada que dirigen a un persistente final en el que se reproducen todas y cada una de las sensaciones que hacen que se marque en el recuerdo. Solideo es un vino que se salvó con la celebración del veinticinco aniversario de la bodega, en el año dos mil catorce. Su nombre significa “Solo ante Dios”, y asimismo empleado para designar a un casquete de seda que acostumbran a vestir el Papa, los obispos y ciertas personas del clero para cubrirse la cabeza. Una referencia a los orígenes eclesiásticos de la bodega.

Dehesa de los Canónigos Gran Reserva está elaborado con una selección pormenorizada de las mejores uvas provenientes de un viñedo en propiedad de más de ochenta años en terreno cascajoso. Una parcela que ofrece una buena exposición a la radiación solar y deja una genial maduración de la uva. Es un vino único con una presentación única, que solo se consigue en las mejores agregues. De la misma manera que Solideo, el Gran Reserva de Dehesa de los Canónigos está elaborado por ochenta y cinco por ciento de Tempranillo, doce por ciento de Cabernet Sauvignon y tres por ciento de Albillo, y una crianza de treinta meses de crianza en roble americano y 6 meses en roble francés.

Dehesa de los Canónigos Selección Singular está elaborado con ochenta y ocho por ciento Tempranillo y doce por ciento Cabernet Sauvignon proveniente de la parcela “La Sagra Vieja”, con cepas de más de sesenta años que fueron plantadas por Arturo Cid, abuelo de los presentes dueños. Recibe una crianza de dieciocho meses en barricas de roble americano y se presenta solo en formato mágnum (uno con cinco l) a fin de que su afinamiento en botella resalte su gran potencial de aromas y sabores. La etiqueta que viste este vino es una ilustración única creada por el artista hiperrealista Luis Pérez, conocido por sus obras que muestran una particular visión de la ciudad de Nueva York y que ha expuesto en reputadas galerías de todo el planeta.

Dehesa de los Canónigos Crianza es el vino insignia de la bodega que se realiza con Tempranillo (ochenta y ocho por ciento ) y Cabernet Sauvignon (doce por ciento ) provenientes de una cuidada selección de los viñedos propios, con una crianza de quince meses en barricas de roble americano de uno y un par de años de edad con torrado medio. Un vino completo, expresivo, con una extensa paleta aromatizada. Un vino que es reflejo de la historia, del viñedo de Dehesa de los Canónigos y del respeto por el vino en bodega a lo largo de su preparación.

Dehesa de los Canónigos “Quinta Generación” procede de un solo viñedo de Tempranillo de veinte años, “El Caserío”, que da como resultado un vino moderno con un extenso relieve frutal. Es el vino más joven de la bodega, con un sutil paso de 4 meses en roble americano. Quinta Generación nació en celebración del veinticinco aniversario de la bodega y en honor a la quinta generación de una familia dedicada al vino. Está destinado al público más joven, que se empieza en la cultura del vino, y demanda sabores y aromas frescos. Un vino joven con ánima de grande, lleno de expresión en nariz y viveza en boca.