Faustino Vii

Charlar de Bodegas Faustino es hacer referencia a una larga generación familiar seducida por el vino, siendo una de las pocas bodegas familiares que descienden on line directa de su fundador; el día de hoy en su cuarta generación. Mas asimismo es charlar de la elite de las bodegas centenarias de La Rioja. Leer Más

Una de las bodega más grande en La Rioja, del mayor dueño de viñedos en esta denominación de origen, y de uno de los conjuntos vitivinícolas más esenciales de España. Hoy en día, sus vinos tienen uno de los más refulgentes palmarés de medallas y menciones singulares en concursos y catas nacionales y también internacionales, que asientan a la marca Faustino como un inusual ejemplo de homónimo de calidad en el mundo entero.

Bodegas Faustino forma una parte del llamado Conjunto Faustino, que ha ido medrando y estableciéndose en las más reputadas denominaciones de origen españolas, donde asimismo se hallan Bodegas Campillo y Marqués de Vitoria, las dos en La Rioja, mas está presente asimismo en La Mácula con Bodegas Leganza, en Navarra con Valcarlos, y en Ribera de Duero con Bodegas Portia, aparte de Bodegas Victorianas en Oyón que realiza, de momento, Vinos de la Tierra.
En suma, un enorme conjunto dueño de más de mil quinientos hectáreas de viñedo y cerca de noventa.000 barricas, con 12 millones de botellas en stock, que exporta el cincuenta y cinco por ciento de su producción y está presente en noventa y tres países.

Historia de la bodega

La tradición vitícola de esta familia es una de las más viejas de este país. Su historia como empresa elaboradora de vinos se remonta cara el mil ochocientos sesenta y uno, y arranca de la mano de su creador, Eleuterio Martínez Arzok, el que se alimenta de los viñedos propiedad de la familia para la preparación de vino al peso que comercializa primordialmente en La Rioja y en el País Vasco, hasta el momento en que en mil novecientos treinta comienza a embotellar sus vinos. En mil novecientos cincuenta y siete, el hijo de Faustino y nieto del creador, Julio Faustino Martínez, toma el relevo en la conducción del negocio y es quien lanza claramente la marca Faustino tanto en el mercado nacional como en exportación.

Desde ese momento, las reformas y ampliaciones han sido incesantes, al tiempo que la gama de vinos fue medrando bajo un denominador común: una cuidada selección del fruto y una preparación que siempre y en todo momento ha sabido cuidar tradición y también innovación.

Hoy día, Bodegas Faustino dispone de una moderna tecnología y un increíble parque de más de cincuenta barricas de roble americano y francés, y una capacidad para más de 9 millones de botellas en stock permanente. Además de esto, en la actualidad dispone de más de seiscientos cincuenta hectáreas de viñedos propios repartidos por los términos de Laguardia, Logroño, Mendavia y Oyón, sobre tierras de suelo arcilloso-calcáreo donde cultiva 4 variedades de uva: Tempranillo, Graciano, Mazuelo y Viura, que le garantizan el autoabastecimiento para sus vinos de reserva y grandes reservas, una de sus mejores especialidades, puesto que de cada cien botellas de Gran Reserva que se venden de Rioja, el veintisiete por ciento son de Faustino I.

Filosofía de trabajo

El instante de la vendimia es de vital relevancia en el proceso de preparación de los vinos, donde los frutos se marchan vendimiando racimo a racimo, mientras que las viñas viejas reciben un tratamiento singular con los vendimiadores más especialistas que recorren hasta 3 veces cada parcela eligiendo solamente las uvas más maduras.

Asimismo en los últimos tiempos se han ido incorporando nuevas prácticas de viticultura más respetuosas con el medioambiente, como la viticultura de precisión para poder examinar la evolución de diferentes zonas en una misma parcela, la llamada grada de discos que hace que la yerba que se retira del viñedo se incorpore nuevamente a la tierra y se transforme en compost favoreciendo el ciclo biológico, la integración de tratamientos alternativos a los productos fitosanitarios con confusión sexual y otros compuestos alternativos.

Otro dato interesante es que los enólogos de Faustino viajan todos los años a U.S.A. en pos de maderas de origen, puesto que la bodega se renueva el diecisiete por ciento de las cincuenta y uno barricas existentes, de las que más de la tercera parte son de roble francés, y el resto, de roble americano.

Además de esto, últimamente, el Conjunto Faustino ha conseguido la certificación de la Huella de Carbono de AENOR, en 8 vinos de 6 bodegas de 4 denominaciones de origen, donde en la bodega que nos ocupa el día de hoy se hallan el Faustino I Gran Reserva y el Faustino V Reserva. El cálculo de la huella de carbono, para el que ha contado con financiación del Gobierno Vasco, supone la descripción y cálculo de la cantidad de emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero, con lo que Bodegas Faustino logra identificar ocasiones de ahorro de costos, implantar políticas de reducción de emisiones más eficaces, y también ideas de ahorro mejor dirigidas, probando de esta manera su compromiso de responsabilidad empresarial y medioambiental, en tanto que en este proyecto se examinan todas y cada una de las fases del ciclo vital, desde la recolección, preparación, distribución y venta, consumo del producto, y fin de vida.

Todo ello se aúna a otros proyectos medioambientales que hace Bodegas Faustino, como son la eficacia en la administración del agua, la producción integrada en el viñedo, la reducción de consumo energético, y la administración selectiva de los restos.

Vinos de la Bodega Faustino

Si bien los vinos de la bodega Faustino consiguen su fama por la preparación y crianza de vinos tintos de reserva y gran reserva, asimismo realiza vinos blancos y rosados, como Cavas, en exactamente la misma línea de calidad que le ha justo ostentar el prestigio, el día de hoy afianzado.

Entre sus vinos tintos sobresalen los de su compilación de Ediciones Singulares con el Reserva Faustino Edición Singular, elaborado cien por ciento con Tempranillo y una crianza de dieciocho meses en barricas de roble francés. Asimismo en este conjunto se halla el Faustino de Autor Reserva Singular, elaborado con un noventa por ciento de tempranillo y Graciano, y veinticuatro meses en barrica, como el Faustino nueve Mil Reserva Singular, un cien por ciento Tempranillo con una crianza de dieciseis meses en barricas de roble francés.

En la línea de los más tradicionales de la bodega resalta siempre y en todo momento el Faustino V Reserva, elaborado con noventa por ciento Tempranillo y Mazuelo, y dieciseis meses de crianza en barrica. Es un vino de aroma intenso y envolvente, con recuerdos de fruta roja madura, todo realmente bien fusionado, con las tradicionales notas de maderas finas, vainillas y cacao provenientes de su crianza. En boca es redondo con taninos suaves y dulces realmente bien integrados en la madurez frutal del conjunto, y una acidez sostenida que le da nervio y frescor.

Y uno de sus vinos más simbólicos es el Faustino I Gran Reserva, elaborado con Tempranillo ochenta y seis por ciento , Graciano nueve por ciento y Mazuelo cinco por ciento , y una crianza de veintiseis meses en barrica de roble francés y americano. Es un vino de aroma intenso, profundo y caluroso, empapado por las notas muy maduras de ciruelas negras, maderas finas y unos refrescantes tonos balsámicos de resinas y mentoles. En boca es muy profundo, caluroso y envolvente, con taninos fragantes y afelpados, cierta frutosidad licorosa, y una acidez muy derretida que sostiene el conjunto en un buen equilibrio de frescor y viveza. Este vino consiguió la mayor puntuación en el concurso Decanter dos mil catorce, con 97/100 puntos, entre más de tres mil doscientos vinos catados de todo el planeta. Además de esto, la bodega ofrece una compilación de agregues míticas de su Faustino I Gran Reserva, donde se pueden hallar las agregues de mil novecientos sesenta y cuatro, mil novecientos setenta, mil novecientos ochenta y uno y mil novecientos noventa y tres, como su preparación singular del Faustino I Gran Reserva setenta y cinco Aniversario.