Ferrer Bobet

La Bodega Ferrer Bobet ha logrado en poquísimo tiempo lo que a otras familias vitivinícolas les ha llevado décadas; ser uno de los referentes más plausibles en la desafiante DOQ Priorat. Desde el instante en que en dos mil ocho salieron a la luz los primeros vinos de Ferrer Bobet, el prestigio de esta bodega no ha hecho más que acrecentar. Leer Más

Y es que en planeta del vino hay personajes mediáticos que por mérito propio se han ganado el respeto del consumidor con unos vinos que ocupan el día de hoy un sitio de podio en las mejores guías nacionales y también internacionales. La complicidad en el proyecto de sus 2 autores, Sergi Ferrer-Salat y Raül Bobet, con una filosofía de vino diferente, mas con las ideas clarísimas, han sabido lanzar en un tiempo récord lo que el día de hoy se prevé un proyecto de largo recorrido.

Ferrer Bobet es uno de los más novedosos y también interesantes proyectos que se están haciendo en el Priorat, avalado por el prestigio de sus socios: el empresario Sergi Ferrer-Salat -ex- farmacéutico y actual gerente del espacio Monvínic de Barna-, y el enólogo Raül Bobet -con una larga experiencia en el enorme conjunto vitivinícola Miguel Torres y por su parte ánima mater de la bodega Castell d’Encús en Costers del Segre-.

La bodega Ferrer Bobet se sitúa en la zona de Porrera, en un ambiente natural que tiene unas peculiaridades inusuales para la viticultura y que, en verdad, fueron determinantes en el momento de decidir por estos rincones. Porrera es una de las áreas más frescas del Priorat, gracias eminentemente a la marcada repercusión de los vientos del nordeste, con un sutil efecto moderador del Mediterráneo, y una topografía caracterizada por la presencia de múltiples de los viñedos de más altura y con mayor pendiente. Estos factores convergen para crear un fuerte contraste térmico entre el día y la noche, lo que favorece una perfecta maduración fenólica y la conservación de la acidez, el frescor y los aromas. También, las múltiples orientaciones de los viñedos conforman una rica diversidad de mesoclimas y brindan la posibilidad de crear vinos de particular dificultad y elegancia, sin olvidar los suelos compuestos de forma prácticamente exclusiva de pizarra, la llicorella, que solo los mejores pagos del Priorat tienen, y que contribuyen de forma vital a la inimitable personalidad de los vinos.

Hasta la data, para ciertos de sus vinos se han empleado viñas centenarias de Cariñena y Garnacha Tinta provenientes de viñedos absolutamente controlados que disfrutan de todas y cada una estas cualidades, a cuyos dueños les une una larga relación de amistad y respeto.

Historia de la bodega

El proyecto de la bodega Ferrer Bobet se pone en marcha en dos mil uno, con la adquisición de una finca de setenta hectáreas, en un entorno ubicado a seis quilómetros de Porrera, hacia Falset. Y al tiempo que se edifica la bodega, se plantaron los viñedos propios sobre veinte hectáreas en los aledaños de la bodega, en los años dos mil tres, dos mil cuatro y dos mil cinco, en bancales y terrazas meticulosamente elegidos tras pormenorizados estudios edafológicos y de adaptabilidad, con Cariñena, Garnacha Tinta, Syrah, Cabernet Sauvignon, Viognier y Roussane, con porta injertos y clones de baja productividad para conseguir un perfecto equilibrio de la viña, donde se aplica la viticultura orgánica que no contempla el uso de insecticidas ni herbicidas.

Una buena parte de la bodega está encajada en el subsuelo y entre viñas para conservar el paisaje y el equilibrio natural de la zona, donde da cabida a los espacios de preparación del vino y a las instalaciones técnicas. Solo el circuito superior, en el que se sitúan los espacios de acceso, embotellado y expedición, y el área de visitas, hacen apreciar su presencia sobre el horizonte montañoso. Este mimetismo con el paisaje, el dinamismo tecnológico y la ligereza de la cubierta, son los trazos que definen esta particular bodega.

Filosofía de trabajo

La calidad y peculiaridades que se procuran en sus vinos se fundamentan en la selección de la parcela donde está el vino, pasando por el tiempo de vendimia, la selección grano a grano hasta la obtención del mosto, todo ello pensando en realizar un vino con un marcado frescor, con taninos suaves y una astringencia prácticamente inapreciable.

Por esta razón, la vendimia se efectúa en cajas de diez kg y se sigue con una rigurosa selección grano a grano, empleando una doble mesa de selección. La fermentación se efectúa en tinas de pequeño volumen, de quince y treinta hectólitros, con la pretensión de vinificar de forma independiente cada parcela. La mayor parte de tinas son de roble, factor que mejora la estructura de los vinos y optima su integración con la madera. Los vinos más tarde avejentan en barricas francesas de grano fino el tiempo preciso para conseguir su expresión máxima y redondez, y por último se embotellan sin aclarar ni filtrar, para conservar al límite sus cualidades organolépticas.

Toda esta enología en Ferrer Bobet se aplica bajo el convencimiento de que solo una viticultura respetuosa y detallista deja conseguir los frutos de la máxima calidad, y con ellos realizar un enorme vino que transmita el paisaje, el tiempo y el terroir. Por este motivo, la bodega se ha construido de forma meticulosa, basándonos en un diseño que garantiza un inmejorable flujo de trabajo, con el objetivo de operar por gravedad durante todo el proceso, desde la recepción de la uva hasta el embotellado.

Vinos de la bodega Ferrer Bobet

Los primeros vinos de Ferrer Bobet nacieron de la cosecha 2005: el Ferret Bobet y el Ferrer Bobet Selección Singular, mas en ciertas agregues asimismo se han elaborado otros vinos, como el Ferrer Bobet Viñas Viejas y el Ferrer Bobet Selección Singular Viñas Viejas; todo depende de la calidad intrínseca de cada pluralidad en todos y cada cosecha.

Tal y como comentan sus elaboradores: “Tanto Ferrer Bobet Vinyes Velles como Ferrer Bobet Selecció Singular Vinyes Velles pretenden, ante todo, enseñar nuestro profundo respeto y admiración por las tierras que nos acogen. La ortodoxia en la viticultura y en la enología busca, exactamente, reflejar, con particular elegancia, frescor, harmonía y pureza, como la esencia mineral profunda y compleja del Priorat”.

Se puede destacar que todas y cada una de las uvas proceden de viñedos en bancales con suelos de llicorella, con clasificación grano a grano de la uva en doble mesa de selección y llenado de depósitos por gravedad. Salvo el Ferrer Bobet, todos los demás vinos fermentan en depósitos de madera de quince y treinta Hl, y la transformación maloláctica y crianza la efectúan en botas de roble francés de grano fino y torrado medio ligero.

El Ferrer Bobet es su vino base. Se realiza desde uvas de Cariñena, Garnacha Tinta, Syrah y Cabernet Sauvignon provenientes de los viñedos plantado a lo largo de los años dos mil cuatro, dos mil cinco y dos mil seis en terrazas y bancales de llicorella, y fermenta en depósitos de quince y treinta Hl de madera, inoxidable y cemento, con una crianza de unos nueve meses en barricas de roble francés, un sesenta por ciento barrica nueva.

El Ferrer Bobet Selecció Singular habitúa ser un varietal de Cariñena, procedente solamente de bancales de llicorella, a lo largo de una media de dieciocho meses.

El Ferrer Bobet Vinyes Velles (Viñas Viejas) se realiza desde viñas viejas de Cariñena (setenta por ciento ) y Garnacha negra (treinta por ciento ), y efectúa exactamente el mismo proceso que el Selección Singular, salvo en su crianza, que por norma general es de quince meses.