Martinez Lacuesta

En las cartillas de los clientes del servicio de finales del XIX, Bodegas Martínez Lacuesta ya detallaba el origen de sus vinos: Rioja. La Denominación no se va a hacer oficial hasta mil novecientos veintiseis y va a ser en parte merced al creador de la bodega, Félix Martínez Lacuesta. La anécdota describe nuestro espíritu, tradicional y vivo. Riojanos, antes que existiese el Rioja. Leer Más

DENOMINACIÓN DE ORIGEN

Bodegas Martínez Lacuesta nació en el año mil ochocientos noventa y cinco en Haro, con capital solamente jarrero, fundada por Félix Martínez Lacuesta (Haro, mil ochocientos setenta y tres-mil novecientos veintidos). Bodeguero, letrado, político y publicista, fue el primer presidente de la Asociación Nacional de Viticultores y también Industrias del Vino, como del Sindicato de Vinos de La Rioja, y uno de los predecesores del Consejo Regulador de la D.O. Rioja, representando a los bodegueros.

VENTILLA 71

En el año mil novecientos dos el negocio se traslada a la calle Ventilla setenta y uno, entonces Marqués de Francos, ubicada en el centro de la Urbe de Haro y donde continuó a lo largo de ciento siete años. En recuerdo de esta calle, que fue un distintivo de la historia de la bodega, hemos elaborado un vino con exactamente el mismo nombre.

EL DORADO

Emiliano Martínez Lacuesta recorrió América para abrir allá nuevos puntos de venta, atravesando la cordillera andina con una mula que cargaba las muestras. Le acompañaban un vendedor de vinos de Jerez y un representante de Órganos de Eibar. De en aquel viaje nacieron los puntos de venta en México, USA y hasta en treinta países. Un año después se inauguró la sucursal de la capital de España.

REGISTRO DE LA MARCA

Más de 100 años de historia registrados en cifras. La marca Martínez Lacuesta, entre las más viejas de España y registrada en mil novecientos ocho, y la marca de vinos Campeador, registrada en mil novecientos dieciseis. Las dos forman el patrimonio esencial de la bodega.

AÑADA 1928

La bodega conserva en buen estado 4 docenas de esta cosecha mítica de La Rioja. Vinos ligerísimos con una larga crianza en barricas de roble con una cautelosa apertura y decantación para dar un vino perfumado.

HOMENAJE A FÉLIX MARTÍNEZ LACUESTA

Félix Martínez Lacuesta murió en mil novecientos veintidos. 6 años después, el pueblo riojano le honró como preclaro hijo de la urbe de Haro, erigiendo un monumento en los Jardines de la Vega de Haro. La estatua fue efectuada por Don José Bueno, y se costeó a través de subscripción popular. En mil novecientos treinta y dos se inauguró, además de esto, una calle con su nombre.

VERMUT LACUESTA: NACE UN CLÁSICO

El Vermú Lacuesta se empezó a realizar artesanalmente a base de vinos riojanos elegidos, utilizando plantas y yerbas aromatizadas. Hoy en día proseguimos usando nuestra receta casera tradicional, mas aplicando técnicas nuevas para conseguir la mejor calidad.

AÑADA 1958

Guardamos ciento cuarenta botellas de este Gran Reserva que se comercializó con la etiqueta de Reserva Singular.

AÑADA 1964

Las botellas de esta cosecha se preservan con las etiquetas de la gama que de forma tradicional generaba la bodega, Reserva Singular, fino y complejo, y Campeador, sabroso y caluroso.

AÑADA 1970

Esta cosecha fue elegida por las líneas aéreas de Iberia para transformarse en el vino institucional del viaje de S. S. Juan Pablo II a España en mil novecientos ochenta y dos. En verdad, en los años ochenta nuestras reservas singulares se conocían como el vino de reyes y papas, y se servían en cenas de gala, visitas de ?íderes extranjeros o bien datas singulares como en Navidades. De esta manera lo testimonian los menús y las etiquetas conmemorativas de la temporada.

AÑADA 1982

Una cosecha que marcó un punto de inflexión en la historia del Rioja. Vino meloso y muy afable, en la bodega se preservan unas doscientos botellas.

AÑADAS mil novecientos noventa y cuatro Y mil novecientos noventa y cinco
Estas 2 últimas cosechas calificadas como geniales abrieron una tendencia más moderna en los vinos de Rioja. La de mil novecientos noventa y cuatro, compleja y sutil; y la de mil novecientos noventa y cinco, más potente y con mayor longevidad.

CENTENARIO DE LA BODEGA

Para festejar nuestros 100 años de dedicación se realizó el vino singular Félix Martínez Lacuesta. Cada 5 años generamos una edición limitada de diez botellas con uvas tempranillo, garnacha y mazuelo.

PROYECTANDO EL FUTURO

En dos mil once empezó el diseño de la nueva bodega de la mano de Fiark Arquitectos (San Sebastián) y la ingeniería Olarte & Uriz (Logroño). Un proyecto que no solo supone la conquista de un nuevo espacio para la producción de nuestros vinos, sino más bien la adaptación a las nuevas tendencias del enoturismo, escribiendo las coordenadas futuras de Martínez Lacuesta. En dos mil quince, con la obtención de la Q de calidad, hemos logrado el reconocimiento a este esmero.