Matarromera

A lo largo de 3 décadas y a la sombra de lo que fue a lo largo de muchos años el único vino mítico de España, Vega Sicília, se fueron redibujando en la Ribera del Duero otras nuevas bodegas, tanto pequeñas como medianas y grandes, donde sus tintos ignotos despertaban cosecha tras cosecha la pasión de los más especialistas y reconocidos críticos y catadores internacionales. Leer Más

De este modo, entre las sonadas campanadas de las medallas conseguidas por sus vinos en concursos festejados acá y allí, y entre los grandes nombres que comenzaron a forjar el prestigio vitivinícola de esta zona se halla Matarromera, bodega fundada en mil novecientos ochenta y ocho en Valbuena de Duero, donde sus tintos nobles son capaces asimismo de dar todo cuanto tienen con el paso del tiempo.

Como ocurre en otras muchas zonas productoras de vino, Matarromera es una bodega de vinos españoles que debe su prestigio al sacrificio de unas familias que han mantenido 2 demandas básicas: calidad y personalidad.

Bodegas Matarromera es la madre de todas y cada una de las bodegas del Conjunto Matarromera que nació en mil novecientos noventa y cuatro en pleno corazón de la Ribera del Duero, y cuya filosofía se centra en la tradición, la innovación y la calidad, siendo el único conjunto bodeguero presente en las cuatro Denominaciones de Origen que rodean el río Duero: Ribera del Duero con las bodegas Matarromera, Émina y Rento; Rueda con la bodega Émina Rueda; Cigales con la bodega Valdelosfrailes; y Toro con la bodega Cyan.

Carlos Morisco, valisoletano y también Ingeniero Técnico Superior Agrónomo, es su ánima mater y el Presidente y Creador de Conjunto Matarromera, cuyos ancestros familiares siempre y en toda circunstancia han estado vinculados a la viña y el vino, siendo vanguardistas en la plantación de viñedo en Olivares y Valbuena de Duero. Carlos Morisco fue y es, indudablemente, un soñador, un revolucionario en su tiempo, mas sobre todo, un soñador que a fines de la década de mil novecientos ochenta ya atisbó un horizonte en el que Conjunto Matarromera había de ser una referencia.

Historia de la bodega

Bodegas Matarromera se inauguró en mil novecientos ochenta y ocho en Valbuena de Duero, y su primera cosecha salió al mercado en mil novecientos noventa y cuatro. La bodega se ubica en lo alto de una pequeña colina y una buena parte de sus naves están semienterradas en la ladera norte del Val del Duero, con unas hermosas vistas que dominan todo el val.

Hoy día cuenta con noventa hectáreas de viñedo propio, con plantaciones de Tinta del País o bien Tempranillo, y algo de Cabernet Sauvignon y Merlot, los que cultiva tanto en espaldera como en vaso. Dispone de una moderna tecnología enológica, con meses de selección, controles de temperatura y depósitos y equipos de acero inoxidable, así como un parque con más de dos mil cien barricas de roble americano y francés. Está desarrollada para realizar cerca de 1 millón de botellas, mas su producción media anual ronda las setecientos botellas.

Filosofía de trabajo

La Bodega Matarromera está comprometida con toda la filosofía de trabajo que se aplica a todas las demás bodegas del Conjunto, las que se materializan por ser una compañía comprometida con la sostenibilidad y la innovación como palancas de desarrollo de su competitividad empresarial.
Esta política de sostenibilidad se efectúa mediante un programa de objetivos y acción que se llama “Matarromera Sustentable en Planeta Tierra”. Este plan entiende un conjunto de medidas desde la ecoeficiencia del diseño de edificaciones, la minoración de su dependencia energética y la reducción de consumo de emisiones, el cálculo de su huellas de carbono, el tratamiento sistematizado de restos y el aprovechamiento de subproductos, la producción ecológica y los proyectos de I+D medioambientales. Todas y cada una de las prácticas energéticas que efectúa el conjunto en sus diferentes centros productivos ahorran la emisión de cuatrocientos toneladas de CO2 a la atmosfera. Por otra parte, las 7 bodegas del Conjunto son edificaciones sustentables diseñadas con iluminación natural, perfecto aislamiento y el aprovechamiento de aguas pluviales y residuales para el riego del viñedo. Asimismo Matarromera ha sido la primera empresa de España con certificación AENOR que mide su huella de carbono, esto es, la influencia ambiental que tiene la producción de tres de sus vinos sobre la atmosfera y el medioambiente, y entre ellos se halla su Matarromera Crianza.

Asimismo la Bodega Matarromera es integrante de la Plataforma Tecnológica del Vino y está participando en la definición de la Agenda Estratégica, liderando el conjunto de trabajo estable de Tecnología Medioambiental y Consumo, seguridad y salud, y forma parte activa del consorcio Wineries for Climate Protection, liderando la estrategia del ámbito vitivinícola nacional en defensa del Medio Entorno.

La I+D+i es una de las apuestas claves de Conjunto Matarromera, con una inversión anual que supone el treinta por ciento de la facturación de la compañía, lo que le transforman en la bodega del planeta que más porcentaje de sus ventas dedica a innovación, hoy en día con treinta proyectos en marcha. Como una parte de esta apuesta, Matarromera participa en múltiples proyectos de I+D+i en el campo de la sostenibilidad medioambiental en proyectos como Cenit Demeter y Life Haprowine.

Vinos de la bodega Matarromera

Esta bodega ha encontrado cosecha tras cosecha esa identidad propia de los vinos de Matarromera. Tintos de corte moderno y actual, enormemente expresivos, viriles y con ganas de vivir, que se apoyan en la nobleza de la pluralidad Tinta Fino, la fuerza del terruño, la selección de la madera y una enología moderna bien interpretada.
Los tintos más jóvenes airean por los 4 costados una buena musculatura sin faltarles sabrosidad y equilibrio, al tiempo que el juego entre el tiempo y la madera plantea vinos más complejos, si cabe más penetrantes y al unísono más afelpados, apreciables particularmente en sus reservas más viejas. En líneas generales, son vinos diseñados para tomar ahora mas asimismo con larga vida, amantes de la botella para pulimentar la aspereza y la parquedad, y con la virtud de rediseñarse por completo con el tiempo.

Con la marca Melior embotella un tinto de carácter joven con viñedos de Tempranillo de la Finca de La Casa, Villanueba y La Cabaña, en Olivares de Duero, y un toque de Cabernet Sauvignon, con una semicrianza de seis meses, mas su marca primordial es exactamente la misma que el nombre de la bodega: Matarromera, con la que comercializa un Gran Reserva, un Reserva, un Crianza, el Matarromera Prestigio, y el siempre y en todo momento singular Matarromera Pago de Las Solanas.

Su Matarromera Crianza se realiza desde viñedos de Tempranillo provenientes de los pasajes de La Aguilera, Tejares, Martinete, Baden, Las Solanas y San Román, situados en Valbuena y Olivares de Duero, con una crianza de doce meses en barricas de roble americano y francés. En nariz resulta incuestionablemente habitual, con una bonita gama de frutos maduros y agradables sensaciones lácteas y condimentadas de su crianza. En boca es sabrosísimo, de manera fuerte, sorprendente desde el primer sorbo, mas presenta un buen equilibrio entre su corpulencia tánica, la potencia alcohólica y la acidez, manteniéndose en el paladar con una enorme lozanía y viveza.

Matarromera Reserva, esta elaborado con uvas cien por ciento tempranillo provenientes de los rincones de Picón de Zurita, Las Celadillas y Las Solanas, en Olivares de Duero, y una crianza de dieciocho meses en barricas de roble americano y francés. En él prevalecen aromas de madera ahumada y pequeñas frutas rojas maduras, configurando un factor sustancioso y sabrosísimo en el que se funden las notas condimentadas y balsámicas. En boca presenta una estructura muy equilibrada, con buenos taninos, sabrosos, y un final largo y armonioso.

Matarromera Gran Reserva, con Tempranillo de Finca de Las Celadillas y San Román, en Olivares y Valbuena de Duero, con veinticuatro meses de crianza en las mejores barricas de roble francés y americano de torrado medio a ligero. Huele a fruta madura, sustanciosa, así como una madera caliente de manera perfecta ensamblada donde sobresalen notas de carne fresca al lado de matices de especies y piel de cuero. En boca es un vino con mucho fruto, directo, sorprendente, con un buen cuerpo y un final con taninos bien afrutados, prácticamente dulces, mas asimismo destinados a perdurar.

Matarromera Prestigio es un vino de Tempranillo de los viñedos procedente del Pago La Cabaña, de once hectáreas de suelos franco arenisco arcillosos con orientación sur, cuyo vino solo ve la luz aquellos años que la uva y la agregue alcanza la calidad demandada por la bodega. Es un vino que efectúa una doble crianza: nueve meses en barrica francesa de Allier, tras los que se hace un trasiego para proseguir la crianza otros nueve meses en barricas nuevas de roble americano. Es un tinto con genial equilibrio con aromas condimentados y rico en matices torrados con fondo de frutas negras muy maduras, con un poderoso esqueleto de taninos dulces con final largo.

Matarromera Pago de Las Solanas es un tinto de pago que nace de un viñedo de tempranillo viejo cultivado en la parte alta de una ladera caliza orientada al mediodía, con una altitud de setecientos setenta metros sobre el nivel del mar, de suelos franco arcillosos, con extensión de veinte con dieciocho hectáreas y se ubica en Olivares de Duero. Se realiza solo de agregues geniales, cuyos racimos son escogidos y desgranados manualmente uva a uva, con una crianza de veintiuno meses en barricas nuevas de roble francés. Rico para tomar ahora, se siente la riqueza de la potente estructura en un armónico equilibrio que dejará aún beneficiarse de su permanencia en botella a lo largo de varios años más.