Adami

Hay los que saben de qué manera percibir la voz susurrante de la naturaleza para observar y entender la esencia de los lugares que llaman hogar, para conseguir la armonía con su entrecierro a través del silencio. Leer Más

La zona de la Alta Marca cerca de Treviso ha sido reconocido por su genial vino se remontan a la Edad Media. Geniales vinos blancos siempre y en toda circunstancia se han producido acá, y, conforme lo registrado en mil seiscientos seis, fueron exportados y apreciados “en Venecia, Alemania y en lugares tan distantes como Polonia”.
Fue un proceso de selección natural que vio Glera transformado en la pluralidad de elección para la preparación del vino en esta zona de la Alta Marca, singularmente en Valdobbiadene, donde la pluralidad domina las empinadas laderas de sus colinas. El medioambiente puede parecer que prohíbe, con los Dolomitas en el fondo, mas está protegido y bendecido por el sol caluroso del mediodía. Es acá, en la mitad de los labradores que trabajan duro y tradiciones sólidas, que empieza nuestra historia.
En mil novecientos veinte, Abel, el abuelo de los presentes dueños, adquirió un viñedo anfiteatro natural del conde Balbi Valier. Este precioso sitio con un potencial fabuloso era el sitio ideal para comenzar nuevamente, con la ayuda de su hijo Adriano. Abel tuvo la intuición inspirada de la separación de este viñedo del resto, debido a sus diferentes peculiaridades. De esta manera fue que se presentó en el mes de agosto de mil novecientos treinta y tres, en la primera Mostra Mercato dei Vini Tipici de Italia en Siena, su Riva Giardino Asciutto, la primera selección real de viñedo de Valdobbiadene.Adami-storia-dos

El día de hoy

Su respiración es una brisa, su corazón es la tierra, y la parra es la vida. La sangre que ha fluido mediante las venas de la familia Adami a lo largo de 3 generaciones, los guardianes de un planeta rural armónico.
Continuando con la tradición familiar, Adriano Adami prosiguió los pasos de su padre, haciendo un nombre para Prosecco la calidad de la bodega en el mercado local. La década de mil novecientos ochenta vio la llegada de la tercera generación, con los enólogos recién titulados Armando y Franco Adami, combinando las tradiciones familiares con la especialización y la tecnología. Con una vinificación moderna y refulgente planta de producción de vino, la marca se trasladó a nuevos mercados y adquirió una reputación sólida.
Adami ahora genera cerca de setecientos cincuenta botellas con uvas de cincuenta hectáreas de viñedos, doce de su tierra, el resto de cultivo por otros productores pequeños con vínculos de larga tradición a la bodega, y compartir su compromiso con la calidad.