Col Vetoraz

Col Vetoraz está ubicado en la cima de la colina al lado del “Mont” superior en S. Stefano di Valdobbiadene. Estamos ubicados en el punto más alto de la Cartizze a prácticamente cuatrocientos m sobre el nivel del mar, con lo que el ojo puede reconocer toda la zona, acotada al este por la urbe Fol y oeste del complejo Sacol. Leer Más

En esta colina de la familia Miotto aceptó el cargo en mil ochocientos treinta y ocho, desarrollando desde el principio del cultivo de la uva (Prosecco Superiore y Cartizze Superiore). En mil novecientos noventa y tres Francesco Miotto, un descendiente de esta familia, con Paolo De Bortoli y me dio a luz a la corriente Col Vetoraz, creará un conjunto de trabajo diverso y desafiante. En los últimos tiempos el desarrollo de la experiencia Col Vetoraz era evidente, y pensamos que hemos llegado a un buen punto de inicio para poder asistirnos a nosotros mismos a la identificación y calificación de esta nuestra tierra fantástica.

Historia

El Valdobbiadene Prosecco Superiore DOCG un buen tiempo se ha crecido en las colinas del área de Treviso, y más exactamente en las colinas que se extienden a Valdobbiadene y Conegliano. La historia de un vino, en especial de origen viejo, está íntimamente ligada no solo a la tierra que lo genera, sino más bien asimismo los acontecimientos que con el tiempo han marcado la vida de las generaciones que han tenido éxito en el área de producción. El Valdobbiadene Prosecco Superiore, en las colinas entre Valdobbiadene y Conegliano, tiene una repercusión notable sobre los usos, las costumbres, las tradiciones y la economía de las comunidades locales a lo largo de más de diez siglos.
El Superiore Valdobbiadene Prosecco es una uva de origen viejo, aun ya antes de la colonización de los romanos (en el siglo II a. C.). En verdad, sabemos los versos de Virgilio, exactamente, con relación a estas tierras, escribió: “Las parras flexibles tejen sombras de lectura.” Se sabe poquísimo de las variedades presentes en estas colinas. En tiempos de los romanos, no obstante, hay informes de que se encarga de este vino. Conforme con ciertos estudiosos que habría de ser exactamente la misma parra ha dado sitio al vino Pucino tan mencionado-, a la que la emperatriz Livia, esposa de Augusto habría atribuido su longevidad. Se escribió: “Ningún otro vino es más conveniente para empleo medicinal” . Plinio el Viejo, haciendo una revisión de los primordiales vinos conocidos en la Roma de los Césares, describió el Pucino como uno de los grandes vinos que imbandivano las tablas de dignatarios romanos y tenía el don para extender la vida de sus usuarios. A fines de la edad romana tenemos el testimonio de Valdobbiadenese S. Venanzio Fortunato bishop de Poitiers (quinientos treinta y cinco-seiscientos tres), que dice: “Terra duplavensis, donde eternamente flores parra, bajo la montaña con una cima desnuda” . En exactamente el mismo periodo la zona de Valdobbiadene y Conegliano se describe como sigue: “natural de estas colinas genial fruta, aceite perfecto, vinos hermosos que son dignos de los grandes príncipes de Alemania”, la “tierra Conegliano Valmarino y Collalto generan geniales granos y buen vino y la mejor es la de Valdobbiadene ” .
El auge en el vino de Valdobbiadene y Conegliano, es la que incluye el XV, XVI y la primera mitad del XVII. Puesto que mucho documento se deduce de lo esencial y apreciado la producción de vino de Valdobbiadene y Conegliano, y de qué forma se nutre un comercio y la exportación segura y rentable, en especial a los países de Alemania y de Venecia. Las primeras décadas del siglo XVIII fue un periodo de decadencia agraria y el vino que acabó en la enorme helada de mil setecientos nueve que ocasionó la muerte de la mayor parte de los viñedos. Siguiendo esta labradores mortandad cuando se volvieron cara parras más rústico y menos prestigio. Conforme con documentos de la temporada, la mala calidad de los vinos de este periodo depende dall’imperizia labradores que comenzó a tener poco cuidado de los viñedos, vendimia y ya antes de la maduración completa de la uva.
En este periodo de declive que se generó una restauración que duró hasta prácticamente el final del siglo XVIII. En verdad, existen muchas ideas agrícolas y culturales, como el establecimiento de academias dirigidas a poner la viticultura a su vieja gloria, todo esto bajo la presión de las reformas deseadas por el gobierno de la República de Venecia. La caída de Venecia en mil setecientos noventa y siete, no obstante, no frenó la voluntad de la población local para proseguir con la reactivación de la viticultura y la enología.